miércoles, 14 de abril de 2010

Hola! Hoy dejo estas lineas que mi buena amiga Vero compartió en la pagina www.compartasuhistoria.org, espero se sientan identificadas!

MITO: Mientras más joven el bebé, menos intenso es el dolor que debes sentir.

LA REALIDAD: Es cierto que la sociedad nos da menos derecho al luto por la muerte de bebés muertos durante el embarazo y por recién nacidos, sin embargo, la verdad es que el amor de una madre/padre no se mide conforme al tiempo que tuvimos a nuestro bebé. El amor simplemente no se mide en tiempo. Algunos tratan de prorratear nuestro dolor. Por ejemplo, si un niño de diez años muere, nuestro dolor será de "x", ... si un bebé de un año muere, el dolor deberá de ser de "y",... si un bebé de un día de nacido muere, el dolor será de "z". Es ridículo para quien ha perdido un hijo, ¿verdad? Habrá que considerar lo siguiente... ¿Sería más fácil enterrar a nuestro bebé cuando lo hicimos o dentro de un año? Es una pregunta imposible de responder. No hay mejor tiempo, ni menos dolor. Perder un hijo es una tragedia terrible cuando ésta pase.

MITO: Han pasado seis meses, ya deberías haberlo superado.

LA REALIDAD: La verdad es que nunca "superaremos" nuestra pérdida. El dolor nunca se va por completo. Hecharemos de menos nuestra vida entera el hijo que debería estar con nosotros. Cuando otros piensan que ya deberíamos haberlo superado, están confundiendo la relevancia de la pérdida de un hijo, con un evento de mayor importancia. Uno supera perder un trabajo, un hueso roto o una amistad que ya no está. La muerte de un hijo, de cualquier edad y por cualquier causa, es un evento trágico y que cambia nuestra vida para siempre, por eso nunca se olvida. Sin embargo, eventualmente, aprendemos las habilidades necesarias que nos ayudan a sobrellevar la pérdida y el dolor. La vida diaria nunca será "normal" y posiblemente no se sentirá como antaño, pero el tiempo definitivamente alivia el dolor.

MITO: Las pastillas para dormir, los antidepresivos y el alcohol ayudan para sobrellevar el dolor.

LA REALIDAD: Algunos padres que toman pastilla o alcohol después de la muerte de su hijo, eventualmente se dan cuanta de que han pospuesto lo inevitable. El luto y el dolor implican mucho trabajo. Es físicamente extenuante y mentalmente agotante. Pero hay que comparar el dolor con un préstamo. Debemos pagar el préstamo algún día. Entre más tardemos en hacerlo, más altos serán los intereses y las multas. Acepta y abraza la profundidad de tu dolor como la reacción normal de la experiencia más difícil que una persona puede vivir.

MITO: Otro bebé es la solución a tu dolor.

LA REALIDAD: Tu bebé muerto merece todo el dolor que sientes. Mientras otro bebé llenará tus brazos adoloridos y vacíos, nunca reemplazará a tu otro hijo. Permítete llorar a tu bebé. No hay que apresurarse. Otro bebé puede aumentar la angustia en ti, en tus hijos vivos, tu pareja y en el nuevo bebé. Se cautelosa al aventurarte en un embarazo para el que no estés preparada demasiado pronto después de la muerte de tu amado hijo.

MITO: Necesitas olvidar a tu hijo y seguir con tu vida.

LA REALIDAD: Mucha gente te ridiculizará si hay fotos de tu bebé muerto en tu casa, si sigues acudiendo a grupos de autoayuda o si lo recuerdas años después de su muerte. ¡Tu fidelidad a la memoria de tu hijo no es condenable! La verdad es que más de veinte años después de la muerte de Elvis Presley, toda una nación se detiene a recordarlo con vigilias a la luz de las velas en Graceland. El evento se transmite a todo el mundo en CNN y en cuanta estación de televisión existe. Es una práctica aceptada por millones de personas, jóvenes y viejas. Sin embargo, esta misma sociedad, mantiene a los padres en duelo dudando de su sanidad mental cuando recuerdan a alguien mucho más importante en sus vidas: su hijo. Recuerda a tu hijo. No permitas que otros determinen lo que está bien para ti. ¡Recuérdalo y no te avergüences de ello!

MITO: Ya serás tu misma(o) otra vez.

LA REALIDAD: La verdad es que probablemente parte de ti murió con tu bebé. Podrás tener partes de tu otro yo, sin embargo, seguramente no serás exactamente la misma que antes. Date tiempo de conocerte a ti misma(o) otra vez. La muerte de tu hijo ha cambiado muchas cosas en ti y necesitarás tiempo y mucha paciencia para conocer a la nueva persona en la que te has convertido.

MITO: Los grupos de apoyo o de autoayuda son para personas débiles.

LA REALIDAD: La muerte de un hijo es el evento más solitario y más aislante en la vida de una persona. Muchos padres dolientes dicen que los amigos se convierten en extraños y los extraños se convierten en amigos. La razón de esto es clara: ¿cómo puede entender alguien que no ha pasado por lo mismo la profundidad de este dolor? Una analogía que me gusta usar es la relativa a la pérdida de peso: digamos que he luchado contra la obesidad toda mi vida y que finalmente he tomado la decisión de hacer cuanto sea necesario por bajar de peso y ser un persona sana otra vez. Valientemente, me inscribo en una clínica para bajar de peso. Sin embargo, mi mentor y consejero designado para ayudarme pesa 45 kilos y es talla tres y nunca ha tenido sobrepeso en su vida. ¿Cómo es posible que entienda mi dolor, mi lucha y mis miedos? Nunca podrá. Seguramente, nunca podré identificarme con ella. Los grupos de apoyo o de autoayuda son un paraíso seguro para que los padres que han perdido un hijo vayan y compartan lo más profundo de su pena con otros que han pasado por los mismos sentimientos. Muchos grupos de apoyo de autoayuda están llenos de personas fuertes y comprensivas que están dedicadas a ayudar a padres que recién sufren la pérdida de su hijo para que encuentren esperanza y paz en sus vidas.

MITO: Estoy enloqueciendo.

LA REALIDAD: Cada padre que ha experimentado la muerte de un hijo, siente como si estuviera enloqueciendo. La gran variedad de emociones puede abrumarnos. Muchos experimentamos sentimientos que no creíamos poder sentir. Esto asusta y sobresalta. La rutina de nuestra vida diaria de repente nos molesta. Nos sentimos fuera de lugar entre nuestros familiares y amigos más cercanos. No podemos asistir a baby showers y fiestas de cumpleaños. Nos podemos sentir demasiado débiles y exhaustos para levantarnos de la cama cada mañana. Las actividades que antes disfrutábamos ahora se sienten como cargas. Algunos padres son incapaces de trabajar, mientras otros son absorbidos completamente por sus labores para aliviar el dolor. Algunos expresan que la pena es tan inaguantable, que rezan a Dios que los lleve mientras duermen. Es como la montaña rusa. Algunos días somos capaces de reír y sentirnos contentos otra vez, mientras que otros parece que hay una nube negra colgando sobre nosotros. ¿Quién no se sentiría fuera de sí mientras vive tantas emociones distintas?

No estás enloqueciendo. Estás en duelo por la muerte de tu hijo, simplemente extrañas lo que debería ser de tu vida. Se paciente y buena contigo misma(o). Mientras que la nostalgia por tu hijo nunca desaparecerá, el tiempo nos concede momentos de paz entre las oleadas de dolor. Permite que esos momentos te acerquen más al amor que tu hijo siente por ti y descubre los regalos que su paso por tu vida te ha dejado.

"Frecuentemente el hablar de nuestra pena nos ayuda a calmarla." ¯ Pierre Corneille

Besos

**************Marian***************

miércoles, 24 de marzo de 2010

24/03/2010


Qué carga pesada que me ha tocado llevar en estos últimos meses... He aprendido mucho, he podido sobrellevar este dolor hay días buenos, días malos y otros malísimos. Y pareciera que cosas pequeñas que antes no importaban ahora pueden lastimarme y mucho...
Podría decirse que a pesar de que extraño muchísimo a mi amor chiquito me estoy convirtiendo en una persona más fuerte día a día, si bien a veces podemos tropezar gracias al apoyo de la gente que nos rodea siempre vamos a volver a levantarnos. No se si volveré a ser la misma, en realidad no creo... quienes pasamos por esto sabemos que una parte nuestra se ha ido junto con nuestros hijos y se quedará con ellos hasta que podamos verlos otra vez.
Amigas, estos días no me he sentido con muchas ganas de escribir, pero quiero dejarles esta canción... seguramente ya la conocen ;) pero nunca me había detenido a leer la verdadera traducción de la letra (porque cuando las adaptan al español hacen estragos jajajaj) y cuando lo hice sentí muchísima paz y pensé mucho en él. Espero que la disfruten como lo hice yo.

ME SIENTO Y ESPERO.
UN ÁNGEL CONTEMPLA MI DESTINO
¿Y SABEN ELLOS
LOS LUGARES ADONDE VAMOS
CUANDO SOMOS CANOSOS Y VIEJOS?
PORQUE ME HAN DICHO
QUE LA SALVACIÓN LES PERMITE DESPLEGAR SUS ALAS.
POR ESO CUANDO ESTOY ACOSTADO EN MI CAMA,
CON PENSAMIENTOS CORRIENDO POR MI CABEZA,
Y SIENTO QUE EL AMOR ESTÁ MUERTO...
EN VEZ DE ESO AMO A LOS ÁNGELES.

Y A TRAVÉS DE TODO, EL ME OFRECE PROTECCIÓN,
UN MONTÓN DE AMOR Y AFECTO,
AUNQUE ESTÉ BIEN O MAL.
Y HACIA ABAJO, POR LA CASCADA
DONDEQUIERA QUE ME LLEVE,
SÉ QUE LA VIDA NO ME LASTIMARÁ.
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO, EL NO ME ABANDONARÁ,

EN VEZ DE ESO AMO A LOS ÁNGELES.

CUANDO ME SIENTO DÉBIL,
Y EL DOLOR CAMINA EN UNA SOLA DIRECCIÓN.
MIRO HACIA ARRIBA,
Y SÉ QUE SIEMPRE SERÉ BENDECIDO CON AMOR,
Y A MEDIDA QUE EL SENTIMIENTO AUMENTA,
EL LE OTORGA CARNE A MIS HUESOS,
Y CUANDO EL AMOR ESTÁ MUERTO
EN VEZ DE ESO AMO A LOS ÁNGELES.

Y A TRAVÉS DE TODO, EL ME OFRECE PROTECCIÓN,
UN MONTÓN DE AMOR Y AFECTO,
AUNQUE ESTÉ BIEN O MAL.
Y HACIA ABAJO, POR LA CASCADA
DONDEQUIERA QUE ME LLEVE,
SÉ QUE LA VIDA NO ME ARRUINARÁ.
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO, EL NO ME ABANDONARÁ,
EN VEZ DE ESO AMO A LOS ÁNGELES.

Robbie Williams "Angels"

lunes, 1 de marzo de 2010

01/03/2010

Creo que en cualquier segundo voy a explotar. Hoy veo todo de color negro, no me importa nada de nada. Hoy mi herida volvió a sangrar, y no se hasta cuándo.

Parecía que iba a ser un muy buen día. Al salir de casa me miré al espejo y, como pocas veces, me sentí cómoda con la imagen que ví frente a mí. La lucha que le libré al sobrepeso está dando sus resultados y estaba más que satisfecha. Pero mientras caminaba por las calles vi algo que me paralizó. Pasé por el jardín de infantes al que fui de pequeña, y el mismo reabría sus puertas tras las vacaciones de verano. El corazón se me partió cuando ví a los más chiquitos, algo ansiosos y con miedo ante la nueva etapa, y a sus padres, sacando fotos llenos de orgullo. El hecho de que eso no vaya a ocurrir conmigo hizo que todo el optimismo de la mañana desaparezca muy rápido.

A veces siento que pude aceptar esta pérdida, hay momentos en que cosas simples como un día de lluvia o una estrella brillando en el cielo me hacen sentir muy cerca de mi hijo a pesar de que haya tenido que partir, y eso me transmite muchísima paz. Pero también hechos como el que tuve que enfrentar hoy, que de un golpe me muestran la realidad y me hacen revivir todo lo sucedido: el médico buscando los latidos, la doctora que me dio la triste noticia, la noche siguiente o la vuelta a casa con los brazos vacíos (y créanme que eso duele mucho más que el mismísimo trabajo de parto), y por sobre todo el hecho de que o tendré la posibilidad de la infancia de Sebas.

Me propuse tener otro hijo, ya estoy siguiendo los pasos para poder iniciar la búsqueda dentro de muy poco, y se que pronto estaré en en el lugar de esos padres acompañando a mi pequeño en su primer día en el jardín, pero un hijo no puede ser reemplazado así como así, como si fuese una mascota, y se que siempre me voy a preguntar cómo hubiesen sido las cosas en otras circunstancias.

Saludos, y gracias x leerme!!

***Marian***

domingo, 21 de febrero de 2010

21/02/2010

La primera noche en casa luego de dos días en el sanatorio, me costó muchísimo dormir. Me senté frente a la computadora y empecé a buscar respuestas a todas mis preguntas. Desgraciadamente no las encontré, pero fue en ese momento que entendí que no era la única que estaba llorando a un hijo. Di con un grupo de ayuda para mamás en la misma situación que yo. Leí muchísimas historias, muy tristes todas obviamente, y al finalizar no dudé ni un segundo en agregarme y contar la mía.

Las otras mamás me recibieron enseguida y me dieron la contención que estaba necesitando, porque es mejor poder compartir este dolor con gente que está pasando por lo mismo, según mi experiencia.

Unos meses más tarde, di con otro foro similar, que también me permitió seguir conociendo muchás mamás con este "algo en común" que nos une. Me impresionó mucho la creadora de este foro, que con sus veintiún años demostró una madurez y una fortaleza increíbles, ya que pese a todo su dolor está siempre allí para dar palabras de ánimo a quienes lo necesiten.

Del mismo modo conocí a muchas mujeres a quienes admiro por toda esa fuerza para seguir adelante día a día. Y a pesar de su propio dolor se que siempre van a estar allí para escucharme y ayudarme a seguir, y hacen que la carga sea un poco más ligera.

Hoy me puse a pensar que, si nunca hubiese dado con estas dos páginas, quizás no habría podido ir aceptando esta prueba que se me asignó de la manera que lo hice. Y por eso no puedo dejar de nombrarlas el día de hoy, ya que de no ser por las personas que he conocido, jamás habría determinado compartir mis pensamientos más íntimos.

Por eso, quiero que sepan que este blog va en principio dedicado a todas ustedes, mamis de Share y Angelitos de Paz, por haberme dado toda la contención y apoyo que tanto necesitaba, y por haberme inspirado a llevar a cabo este pequeño diario. Sepan que, siempre que lo necesiten, desde aquí voy a estar dispuesta a leerlas sin condiciones.

Dejo aquí los enlaces de ambas páginas, si están pasando por una situación similar, les recomiendo que las visiten, no se van a arrepentir!!

http://www.compartasuhistoria.org
http://angelitos-depaz.forumotion.net/forum.htm

sábado, 20 de febrero de 2010

19/01/2010

Siempre pensé que, si compartiendo nuestras experiencias podemos ayudar a otras personas, entonces se podría decir que de alguna forma todo ha valido la pena. Y por eso es que decidí abrir este blog.

Desde chica soy una persona muy retraída, quizás por eso puedo expresar mis pensamientos por escrito con mayor facilidad que con palabras, seguramente ése sea el motivo por el cual todavía no decido recurrir a un grupo de apoyo o a terapia (con lo último, cabe aclarar que ya estoy en eso, pero me costó muchísimo tomar la determinación).

¿Y qué es lo que me lleva a escribir este blog? Bueno, dicen que no hay mayor tragedia que la pérdida de un hijo. Por desgracia estoy en condiciones de afirmar que no hay frase más cierta que esa. El tiempo sigue corriendo, pero para mí se detuvo por completo. Cuatro meses pasaron ya y aún no logro comprenderlo. Así como así, de un día para otro, tuve que hacerme la idea de que las cosas no iban a ser como las había planeado.

Cuando encontramos a la persona con quien queremos compartir el resto de nuestras vidas, pensamos que no puede existir un amor más grande que ese. Créanme que en el momento en que vi mi test de embarazo positivo me di cuenta que estaba equivocada. Claro que son dos sentimientos totalmente diferentes, pero el amor a un hijo es tan grande, tan puro que no tiene comparación alguna. Esa sensación de que una nueva vida se está formando en nuestro interior es sencillamente inexplicable. Tan hermosa, que no podría describir con palabras aunque quisiera.

Pero bueno, por alguna razón que seguramente nunca conoceré, el destino quiso que la estadía de Sebas (mi bebé) en este mundo fuera tan corta. Quizás sea alguna prueba, alguna llamada de atención para elegir el camino correcto... no se por qué. Lo que sí sé, de lo que estoy segura, es que a cuatro meses de su partida (ya casi cinco en realidad, ahora que lo pienso mejor), yo continúo en la constante lucha por no caer y seguir adelante. También sé que en todo el mundo, todos los días, muchas mamás deben afrontar el dolor de perder a sus hijos. Y si con mis palabras puedo acompañar al menos a una de ellas en este camino tan duro y ayudarlas a cargar con este peso, entonces creo que valdría completamente la pena compartir mis pensamientos.